Puede pasarle a cualquiera. Ves un precioso gatito rayado, con las patitas blancas y ojos verdes buscando atención desesperadamente. O quizás es un hermoso Labrador cuya cola parece moverse sólo por ti. Echas una mirada y la siguiente cosa que ves es que estás caminando por los pasillos de comida de animales en el supermercado.